
Las Sibilas
Las sibilas son un ciclo de doce piezas ceremoniales para instrumento solo dedicadas a esos personajes mitológicos de la antigüedad, cuyas profecías fueron recogidas por la iglesia católica.
Esta colección de piezas busca el compromiso entre la puesta en escena teatral por parte del instrumentista, lo programático que se vaticina en las profecías de cada una de las sibilas, la expresividad y alcanzar los límites técnicos de cada uno de los instrumentos implicados.





Sibila 1: Europea
Con esta obra da comienzo este ciclo de piezas para instrumento solo. En cuestión, se trata de una obra ritual para violín solo constituida por cuatro movimientos que bien podrían tener un cierto paralelismo con la sonata da chiesa barroca o bien, con las Sonatas y Partitas de Johann Sebastian Bach.
En cada pieza, vienen las instrucciones con las que el intérprete, convertido en una especie de oficiante que además toca un instrumento, debe realizar la obra.

Sibila 2: Hellespóntica
Segunda pieza de la colección, en esta ocasión, para oboe solo en tres movimientos en el que se muestran las instrucciones pormenorizadas de las acciones que se deben realizar en cada movimiento y entre los mismos.
Las doce piezas como ciclo, están organizadas en tres subcolecciones de cuatro piezas cada una, donde siempre tendremos al menos un instrumento de cada una de las tres familias. Bien de cuerda frotada, bien de viento madera o bien de viento metal.
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Sibila 3: Amalthaea
Tercera pieza, la cual está destinada a otro instrumento de viento madera como es la flauta. Al haber dos piezas para instrumento de viento madera, bien podría denominarse a esta subcolección como la de "viento madera".
En todas las piezas, se indica la leyenda de grafías o técnicas musicales junto con su explicación para la realización y que son utilizadas por el instrumento para cada momento de la pieza, como se puede ver en este ejemplo.

Sibila 4: Herófile
Con esta pieza para trompeta, se cierra la primera subcolección, siendo una característica que todas las subcolecciones terminen con una pieza para viento metal. Además, esta subcolección primera estuvo dedicada a los instrumentos agudos de todas las familias instrumentales.
En la imagen de la derecha, se puede ver lo corto o lo extenso que puede ser lo que recite el intérprete y que va en función de la mayor o menor utilización o descripción de las profecías proferidas por las sibilas.







Sibila 5: Sambetha
Con esta pieza para viola da comienzo la segunda subcolección, la cual estará dedicada a los instrumentos de tesitura media de cada familia y al viento metal.
Como podemos ver, el número de movimientos en cada obra difiere de unos a otros. Eso va a depender principalmente de las profecías de las sibilas que tengamos entre manos y que se vayan a convertir sus palabras en música. En este caso son dos, pudiendo ser una reminiscencia de uniones tales como el preludio y fuga o de las oberturas evolucionadas francesas del barroco.
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Sibila 6: Phito
Pieza para trompa sola que tiene de curioso en su forma que solamente se utiliza un movimiento, casi a modo de ese tipo de piezas de concurso o virtuaosísticas que tanto gustaron durante el final del siglo XIX y principios del XX.
En la imagen, se puede ver el estilo de cómo suelen ser los rituales de entrada y preparación para la interpretación musical.







Sibila 7: Agrippina
Esta pieza para clarinete solo tiene , de nuevo, dos movimientos de carácter lento el primero y rápido el segundo. Otra vez, tenemos el carácter de binomio contrastante del barroco con la idea de preludio y fuga o de obertura francesa evolucionada.
Por otro lado, en el ejemplo, podemos ver como se debería realizar el final de la parte ritual y de la conclusión de la interpretación de la pieza.

Sibila 8: Elisa
Nuevamente, pieza para instrumento de viento metal para cerrar esta segunda subcolección. Esta vez es para trombón. Volvemos en esta pieza al esquema de tres movimientos que nos recuerda la forma de las oberturas italianas de concierto o el orden de movimientos del concierto solístico.
Por otro lado, como en el ciclo completo destaca la parte teatral, debemos tener todo preparado de antemano. Por ello, se especifica todo aquello que se debe poner o tener en el escenario antes de realizar la interpretación ritual.








Sibila 9: Chimita
Con esta obra para fagot solo comienza la tercera subcolección, la cual es para instrumentos graves y principalmente de cuerda frotada.
Volvemos al esquema de dos movimientos en esta pieza.
Por otro lado, podemos ver en la leyenda las grafías y técnicas que vamos a utilizar.

Sibila 10: Themis
Pieza para violonchelo solo que se divide en tres movimientos, pero que tiene de peculiar que el segundo se subdivide en siete pequeños movimientos, a su vez, que generan una especie suite de diminutas dimensiones que crea una reminiscencia de las suites de J. S: Bach para dicho instrumento. Las profecías aquí son de suma importancia y junto con ellas surgen todo tipo de elementos esotéricos.







Sibila 11: Caxandra
Esta pieza para contrabajo solo es la continuación y final de la presentación de los instrumentos de cuerda frotada. Pieza realizada con la típica afinación y escordatura de este instrumento cuando se utiliza como solista.
En ella se vuelve al formato de dos movimientos que con frecuencia aparece en toda la colección. Uno de los temas que aparece de forma recurrente en toda la pieza es el basado en una de las cuatro Antífonas gregorianas del oficio de laudes,"Stabat Mater Redentoris" .

Sibila 12: Albúmea
Con esta pieza para tuba en tres movimientos, termina la tercera subcolección y por supuesto, el ciclo entero de piezas.
Como otras obras del ciclo, tiene la descripción y programa con respecto al templo donde ejerció esta sibila en el primer movimiento. En el segundo es un movimiento de carácter esotérico donde se juega con la numerología y cábala, entre otras cosas. Y finalmente, en el tercer movimiento tenemos la cita de canto gregoriano. Se trata de la oración mariana, "Regina Caeli Laetare".
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